Neuropatía diabética

La presencia de niveles inadecuados de glucosa en sangre y otros factores que ocurren con frecuencia en personas con diabetes (presión arterial alta o colesterol alto) pueden alterar las fibras nerviosas de cualquier localización dando lugar a un grupo de trastornos que presentan características específicas según los nervios afectados y se denominan en conjunto neuropatías diabéticas, las cuales se pueden presentar en diferentes partes del cuerpo.
Se sabe que la fibra nerviosa se afecta por la acumulación de glucosa o azúcar en exceso lo que condiciona pérdida del recubrimiento normal de las fibras nerviosas: la mielina, lo que condiciona que se presente la neuropatía.
Síntomas
Como ocurre con la diabetes, las fases iniciales de la neuropatía diabética son habitualmente asintomáticas, incluso durante años. Por ello es necesario insistir una vez más en la importancia de un seguimiento adecuado de la diabetes, para que el médico pueda detectar, por la exploración física y otras pruebas complementarias, su presencia precozmente. Los síntomas iniciales incluyen pérdida de sensibilidad, percepción incorrecta de las sensaciones táctiles y, en algunos casos, dolor exquisito con mínimos roces de la piel. Esto ocurre habitualmente en pies y manos inicialmente y más durante la noche.
Cuando los nervios afectados son los encargados del control de los intestinos pueden producirse digestiones lentas y pesadas o alteraciones del ritmo intestinal (diarrea y/o estreñimiento). también puede afectar el sistema cardiovascular.
Tratamiento
 Para prevenirla o estabilizarla, lo conveniente es tener un estricto control de la diabetes.
En casos de neuropatía diabética dolorosa, que en ocasiones puede producir un dolor intenso e invalidante, se utilizan varios tratamientos analgésicos, con frecuencia en combinación: antiinflamatorios, anticonvulsivantes, anestésicos locales. En casos de neuropatía dolorosa sin respuesta a estos fármacos se utilizan sistemas electrónicos de estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) que al aplicar pequeñas corrientes de forma programada impiden la transmisión de la propia información de dolor por las raíces nerviosas afectadas.
Lamentablemente no existe una cura para esta enfermedad, pero se puede empezar a tener un estilo de vida mas saludable lo que ayudará a desacelerar el daño a los nervios.
    * Comer una dieta saludable
    * Hacer ejercicio con regularidad
    * Mantener un peso saludable.
    * Controlar la presión arterial (sanguínea)
    * No fumar
    * Limitar el consumo de alcohol
En cuanto a la analgesia, eso debe decidirlo cada paciente con su doctor, ya que no todos los pacientes sufren el mismo tipo de neuropatia.

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