Artritis reumatoide

Se trata de una afección inflamatoria crónica de naturaleza autoinmune en la que se ven afectadas varias articulaciones, generalmente de modo simétrico, que evoluciona durante años con periodos de exacerbación y de remisión. A diferencia de la artrosis, las articulaciones se afectan de forma simétrica, siendo más habitual
las articulaciones de las manos y muñecas. Otras son los pies, vértebras cervicales, hombros, caderas, rodillas y la mandíbula.
El signo principal es el dolor que no cede con el reposo y se agrava con el movimiento. Inflamación articular, que esta caliente, enrojecida y duele al tocarla.
Rigidez por la mañana después del descanso nocturno al menos de una hora, debilidad muscular y perdida de su masa, limitación de movimientos y deformidades en las articulaciones.

Medidas terapéuticas:


Reposo, ejercicios específicos a nivel articular, alimentación adecuada con presencia de proteínas especialmente de origen vegetal y pescados. Lípidos poliinsaturados, pescado azul y especialmente complementos a base de los Omega3, por sus propiedades antiinflamatorias y reductoras de la rigidez matutina. Vitaminas y antioxidantes: Vitamina E, D y beta-caroteno. Minerales, Zinc, selenio, calcio y magnesio.
Desde la fitoterapia está aconsejado lo siguiente: harpagofito, corteza de sauce, saúco, ulmaria y regaliz.
Los complementos dietéticosaconsejados son: cartílago de tiburón, extracto de perna canaliculus y magnesio.

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